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Mayor rizada recogida sobre la botavara

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Rizar antes de que haga falta

Rizar no es una rendición, es trimado. Un barco rizado con viento fuerte va más rápido, más tranquilo y más seguro que uno con toda la vela, porque escora menos y el timón vuelve a agarrar.

El viento arrecia: se larga la driza, la mayor baja hasta la primera faja de rizos y se tesan el puño de amura y la escota de rizo. La superficie reducida queda resaltada.

El momento

La vieja regla se cumple: la primera vez que piensa en rizar, ya es hora. La segunda señal es la carga en el timón. Si hay que aguantar continuamente, sobra trapo arriba.

Cuánto

Mejor un rizo de más y soltarlo después que uno de menos. Con viento en aumento, el rizo siguiente se toma antes del frente, no dentro de él.

La secuencia

Orzar o capear, amollar escota y contra, arriar la driza de forma controlada, enganchar o cazar el puño de amura y solo entonces tesar de nuevo la driza. Respetar el orden, o el paño queda torcido y roza.

Soltar el rizo

Antes de soltarlo, espere una racha y valore la tendencia. Rizar y desrizar con cada calma y cada racha agota a la tripulación más rápido de lo que el viento agota al barco.

Cuándo rizar: las señales antes de que el viento decida por usted

La pregunta de cuándo rizar rara vez la contestan los instrumentos. El barco avisa antes: escora mucho en cada racha, la regala de sotavento se mete en el agua, la caña o la rueda tiran sin parar hacia barlovento y la tripulación va tensa en la banda alta. Cuando se juntan varias de estas señales, el barco ya no navega más rápido, solo más mojado.

Fíjese sobre todo en el rumbo. Con el viento por la aleta o en popa parece flojo, porque usted se mueve con él. Al orzar, el viento aparente sube de golpe y una navegación agradable se convierte en segundos en una lucha con demasiada vela. De ahí la regla práctica: rizar antes de ceñir, no después.

El atardecer es otro buen momento. Tomar un rizo para la noche, aunque el viento aún no lo pida, ahorra a la guardia un trabajo en cubierta a oscuras. Lo mismo vale antes de entrar en puerto o de pasar por un paso estrecho, donde querrá tener las manos libres para maniobrar.

Rizo de faja en la mayor: la secuencia con calma

En el rizo de faja la mayor se arría una parte y se vuelve a fijar en dos puntos: a proa, el ollao del puño de amura en el gancho; a popa, el puño de escota con el cabo de rizo. Queda una vela más pequeña y de nuevo plana. Muchos barcos llevan un sistema de rizo con un solo cabo, que baja amura y escota a la vez desde la bañera. Evita ir al palo, pero exige poleas que corran bien y poco rozamiento.

Lo importante es descargar antes la vela. Lo más fácil es hacerlo ciñendo o al pairo. En popa la mayor se apoya en crucetas y obenques, la driza no baja con soltura y el paño roza. Si navega en popa, orce primero y rice después.

  1. Poner rumbo de ceñida o quedarse al pairo, con el foque dando estabilidad.
  2. Amollar escota de mayor y contra para liberar la baluma.
  3. Tesar el amantillo o sujetar la botavara para que no caiga.
  4. Arriar la driza hasta la marca y enganchar el ollao de amura.
  5. Tesar otra vez la driza hasta que desaparezcan las arrugas del grátil.
  6. Cazar el cabo de rizo hasta que el puño de escota quede firme sobre la botavara.
  7. Soltar el amantillo, tesar contra y escota y volver al rumbo.
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Enrollador de génova y mayor enrollable

Con el enrollador la vela se enrolla alrededor de un perfil o de un estay. En la génova es cómodo y rápido: amollar un poco la escota, cobrar el cabo del enrollador y mantener algo de tensión en la escota para que la vela se enrolle apretada. Un rollo flojo flamea y con mucho viento puede abrirse solo.

Una génova parcialmente enrollada pierde forma. La bolsa sube y se desplaza hacia popa, y la vela queda más embolsada de lo que conviene con viento fuerte. No olvide adelantar el carro de escota, o la parte alta de la baluma se abrirá y flameará mientras el pujamen va demasiado cazado. Quien navega a menudo con viento fresco va mejor con un foque pequeño en un estay interior que con una génova medio enrollada.

Una mayor enrollable en el palo o en la botavara se maneja según las instrucciones del fabricante, normalmente con la escota algo amollada y tensión en el pajarín al enrollar. Si se atasca, más fuerza en el winche rara vez ayuda. Desenrolle un poco y vuelva a empezar con menos presión en el paño.

Rizar las velas en el orden adecuado

Qué vela se riza primero depende del barco. En muchos balandros con mayor grande es la mayor la que provoca la tendencia a orzar, así que el primer rizo va ahí. En barcos con una génova grande y solapada puede ser al revés. Conozca su barco probando ambas opciones con viento moderado y sintiendo la caña.

El objetivo es un plano vélico equilibrado. El barco debe tender un poco a orzar, lo justo para que suba al viento si suelta el timón, pero no tanto que tenga que aguantarlo todo el rato. Un barco bien equilibrado se gobierna con dos dedos incluso con viento fresco.

Antes de una travesía larga, deje acordado cómo será el plano vélico en cada fuerza de viento, por ejemplo primer rizo en la mayor, luego foque más pequeño, luego segundo rizo. Con ese orden claro, nadie tiene que pensar cuando llega el viento: solo hay que seguir la lista.

Tomadores, rozaduras y el cuidado del sistema de rizos

El paño recogido sobre la botavara se sujeta con tomadores. Átelos solo alrededor de la vela suelta y nunca alrededor de la botavara; si no, la vela soporta la carga en puntos sueltos en vez de en el puño de escota y puede rasgarse. Áte los tomadores al final, cuando amura y escota ya estén firmes.

Los cabos de rizo y del enrollador trabajan en reenvíos cerrados y se desgastan ahí primero. Revise ollaos, ganchos y poleas al empezar la temporada, y tome todos los rizos una vez en puerto para saber que funcionan antes de necesitarlos en el mar. Unas marcas en la driza ayudan a encontrar el punto de noche y sin linterna.

Anote en la bitácora cuándo rizó y con qué viento. Con el tiempo tendrá una tabla de rizos propia de su barco, más fiable que cualquier tabla general.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué fuerza de viento debo rizar?

No hay una cifra fija, porque cada barco reacciona distinto. Como regla práctica, muchos veleros de crucero toman el primer rizo hacia fuerza cuatro o cinco. Cuentan más la escora, el timón y la tripulación que el anemómetro.

¿Qué diferencia hay entre rizo de faja y enrollador?

Con el rizo de faja la vela se arría y se fija de nuevo en amura y escota, y conserva buena forma. Con el enrollador el paño se enrolla, lo que es más rápido y se hace desde la bañera, pero la vela pierde forma.

¿Puedo rizar navegando en popa?

Con una génova enrollable, sí. Con la mayor es complicado, porque el paño se apoya en crucetas y jarcia. Orce o póngase al pairo antes de rizar la mayor.

¿Hace falta arrancar el motor para rizar?

No necesariamente. Ponerse al pairo suele ser más tranquilo que motorear contra la ola. Si el motor está en marcha, compruebe que ningún cabo cuelga por la borda donde pueda enredarse en la hélice.

¿Cuándo debo soltar el rizo?

Cuando el viento lleve un buen rato flojo y la tendencia sea estable. Observe varias rachas y el barómetro antes de devolver superficie vélica.

¿Cuántas fajas de rizo necesita una mayor?

Para navegación costera muchos barcos llevan dos. Para travesías largas en alta mar son habituales tres, porque el tercer rizo deja la mayor tan pequeña que puede seguir arriba con temporal sin sobrecargar el barco.

Maniobras de vela y trabajo en cubierta Los cinco temas Seguro de altura

Qué tiene esto que ver con el seguro

Una vela que revienta con demasiado viento y un aparejo sobrecargado al hacerlo son dos facturas distintas. En un barco con años, el aparejo es la partida más cara después del casco, y algunas compañías excluyen los daños al palo, la botavara y la jarcia junto con sus daños consecuentes. Esa línea vale más que una comparación de primas.

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