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Seis nudos, y para qué sirve cada uno
No hacen falta treinta nudos. Hacen falta seis, y hay que saber hacerlos a oscuras y con los dedos fríos. Lo que importa no es cuánto aprieta un nudo, sino si se puede deshacer después de haber trabajado bajo carga.

As de guía
Una gaza fija que aguanta bajo carga y aun así se deshace después. El nudo más importante a bordo y el único que todo el mundo debería saber hacer a ciegas.
Nudo de ocho
El tope al final de una escota para que no se escape por el motón. Pequeño, discreto, y la razón de que una escota de génova no salga volando en una racha.
Ballestrinque
Rápido sobre un poste o un pasamanos, ideal para defensas. Pero solo aguanta con tensión constante: si la carga varía, se corre.
Nudo de escota
Une dos cabos, incluso de grosor distinto. El nudo llano no sirve para eso: es solo para dos chicotes del mismo diámetro y nunca bajo carga.
Vuelta de braza, nudo de leva, vuelta de barril
Los nudos de trabajo para anclas, drizas y remolque. Muerden bajo tensión y se sueltan en cuanto se retira la carga.
Falcaceadura y gaza costurada
El chicote se falcacea para que no se descolche, y la gaza se cose en vez de anudarse. Una costura conserva casi toda la carga de rotura, un nudo se lleva buena parte.
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Qué tiene esto que ver con el seguro
El cabo envejece por sol, sal y roce, y ese envejecimiento apenas se ve por fuera. El desgaste no suele estar cubierto por el seguro de casco, y tampoco la rotura que se deriva de él. Lo que rige para su contrato está en su condicionado. En la práctica: las drizas y las escotas no terminan con la temporada, terminan el año en que se vuelven duras y descoloridas.