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Seguro de neumática semirrígida
Respuesta breve
A efectos de seguro una semirrígida no es ni neumática ni embarcación deportiva. Lo decisivo es si navega sola o es el auxiliar de un yate.
La semirrígida combina un casco rígido con un tubo de flotación. El rango va del auxiliar de cuatro metros a la embarcación de catorce con dos diésel intraborda, y la cobertura varía en consecuencia. Zar Formenti, Nuova Jolly, Capelli, Brig, Highfield, BSC, Novamarine, Sacs y Williams están entre las marcas habituales.
El primer punto es la clasificación. Si la semirrígida navega como embarcación propia se asegura como una deportiva, con póliza, responsabilidad civil y casco propios. Si es el auxiliar de un yate, con nosotros va en la póliza del yate hasta un valor acordado, pero solo si figura allí con su valor y el número de motor.
El segundo punto es el robo, y en las semirrígidas es el siniestro más frecuente. Lo que se roba rara vez es el barco, normalmente el fueraborda, del remolque, del pantalán o de los pescantes. Un antirrobo en el motor y un amarre cerrado cambian más que cualquier cláusula. El tubo envejece y eso es desgaste; una rotura por UV y envejecimiento no es siniestro.
Preguntas y respuestas
Lo que preguntan los propietarios
¿Va mi semirrígida en la póliza del yate?
Sí, hasta un valor acordado, si figura en la póliza del yate con su valor y número de motor. Sin ese registro no hay cobertura.
¿Está el fueraborda cubierto contra robo?
En la cobertura de casco sí. Se exige un antirrobo comercial, con nosotros desde un valor de motor de 2.500 euros.
¿Está cubierto un tubo poroso?
No, el envejecimiento y los daños por UV son desgaste. Está cubierto el daño repentino, por ejemplo un desgarro en un canto.
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