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Dar parte: las tres primeras horas deciden
Asegurar, documentar, dar parte, en ese orden. Reparar solo después, o desaparece la base para valorar el daño.
12 de junio de 20267 min de lecturaNAMMERT Assekuradeur GmbH
El error más frecuente tras un siniestro no es dar parte tarde. Es reparar deprisa. Quien manda masillar el golpe esa misma noche le quita al peritaje la posibilidad de juzgar causa y alcance, y se quita a sí mismo la base para que le paguen.
El orden no cambia nunca. Primero apartar el peligro: las personas a salvo y después la embarcación protegida de más daño. Con entrada de agua, agotar, y si no hay otra salida ponerla en seco en poca agua antes que dejarla hundirse en la profunda. La obligación de aminorar el daño está en la ley española del contrato de seguro igual que en la alemana, y el gasto de cumplirla es reembolsable incluso si el intento no sale bien. El límite de ese reembolso sí cambia de una póliza a otra, así que conviene buscar esa cláusula.
Después documentar. Fotografías desde varias distancias, también del entorno. Posición, hora, meteorología, testigos. Si hay otra embarcación implicada, su nombre, su propietario y su aseguradora. En caso de robo, denuncia ante la Guardia Civil o la Policía: sin ella la tramitación se vuelve difícil en toda Europa.
En aguas españolas hay un paso más que en un lago. Si hay personas afectadas, obstrucción a la navegación o vertido, la comunicación a la Capitanía Marítima es obligatoria y va por separado del parte a la aseguradora. Quien dude, comunique: no cuesta nada y la ausencia de esa comunicación sí se nota después.
Solo entonces el parte. El nuestro entra en el +49 3375 566 75 05 en horario de oficina y en el +49 3375 29 28 95 fuera de él. Si está asegurado en otra compañía, busque el número antes de necesitarlo y guárdelo en algún sitio que no sea el barco.
Dos cosas que cuestan dinero a quien navega lejos de casa. Una traducción no sustituye al documento original, así que guarde todo papel que le entreguen en una capitanía o en un cuartel, aunque no lo entienda. Y un presupuesto de un varadero en zona de precios altos no se acepta sin más como medida del daño, que es otra razón para no empezar la reparación antes de que alguien lo haya visto.
Los tres errores que salen más caros: reparación completa sin acordarla, falta de fotos del estado anterior a la limpieza, y el intento de presentar un daño más pequeño de lo que es para salvar la bonificación. El tercero es el caro, porque pone en duda la credibilidad de todo el parte.
Para repasar
Preguntas frecuentes
¿En cuánto tiempo tengo que dar parte?
Sin demora, en cuanto tenga conocimiento del daño. Rara vez hay un número fijo de horas; lo que cuenta es que no se produzca un retraso evitable.
¿Puedo reparar antes de que lo vean?
Las medidas urgentes para limitar el daño sí, y normalmente son reembolsables. La reparación completa conviene esperarla hasta acordarla.
¿Y si no se identifica al causante?
Entonces es una cuestión de su propio casco, y de si lo tiene contratado. La responsabilidad civil de un tercero desconocido no ayuda a nadie.
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