¿Qué franquicia conviene elegir?
Respuesta breve
La franquicia es la parte del daño que paga usted. Elegirla bien no consiste en buscar la más baja, sino en saber qué daños declararía de verdad y cuáles arreglaría sin llamar a nadie.
La franquicia es la cantidad que queda a su cargo en cada siniestro. En náutica lo más frecuente es una franquicia fija por siniestro, aunque también se ven franquicias expresadas como un porcentaje de la suma asegurada o del importe del daño, y esa diferencia importa: un porcentaje sobre la suma asegurada crece con el valor del barco aunque el daño sea pequeño, mientras que la fija se comporta igual el primer año que el décimo. Conviene además comprobar si el contrato aplica una franquicia distinta a determinadas garantías, algo habitual en el robo de elementos sueltos, en las motos de agua o en los daños durante el transporte por carretera.
La elección tiene una lógica sencilla. Una franquicia alta baja la prima y tiene sentido cuando usted resolvería por su cuenta los daños pequeños, que en un barco son casi todos: un golpe en el pantalán, una tapa rota, un cabo en la hélice. Una franquicia baja tiene sentido cuando el valor de la embarcación es modesto, porque entonces una franquicia elevada se acerca demasiado al coste de las reparaciones normales y el seguro deja de intervenir en la práctica. El criterio útil no es cuánto ahorra al año, sino qué cantidad podría pagar de golpe un sábado de agosto sin que le cambie la temporada.
Antes de firmar, tres comprobaciones en las condiciones particulares. La primera: si un mismo siniestro afecta a varias garantías, cómo se aplica la franquicia, una vez o una por garantía. La segunda: quién adelanta ese importe cuando repara el varadero, porque lo normal es que lo abone usted directamente al taller y no la aseguradora. Y la tercera, la que más se olvida: qué ocurre cuando el daño lo causó un tercero identificado. Si la compañía reclama y recobra de la aseguradora del responsable, es habitual recuperar también la franquicia, pero eso depende del contrato y de que exista denuncia o parte que identifique al culpable. Pregúntelo y pida la respuesta por escrito.
Para recordar
Menos prima
con una franquicia alta
Más de su bolsillo
el día del siniestro
La franquicia acertada no es la más baja, sino la cantidad que usted podría pagar sin que le cambie la temporada.
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta con más frecuencia
¿Franquicia fija o porcentual?
La fija es más previsible: sabe desde el primer día qué parte le toca. La porcentual sobre la suma asegurada sube con el valor del barco aunque el daño sea menor, de modo que en embarcaciones de valor alto conviene mirarla con calma antes de firmar.
¿Sale a cuenta bajar la franquicia?
Solo si el ahorro en el siniestro compensa el recargo de prima durante varios años sin partes. Haga la cuenta con los daños que de verdad declararía, no con los que espera no tener nunca.
¿Me devuelven la franquicia si el culpable es otro?
Cuando hay un responsable identificado y la aseguradora recobra de él, lo habitual es recuperarla, pero no es automático. Depende del condicionado y de que exista denuncia, parte amistoso o testigos que permitan reclamar.
¿Compensa declarar un daño pequeño?
Si la reparación se queda cerca de la franquicia, casi nunca: cobra poco y arriesga la bonificación por no siniestralidad en las renovaciones siguientes. Comunicar el hecho a la aseguradora es otra cosa y conviene hacerlo igualmente.
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