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Asegurar lanchas y embarcaciones deportivas
El motor decide la prima.
En lanchas deportivas la prima depende de la potencia del motor, no de la eslora. Casi todas las marcas de esta clase llevan motor fueraborda, y ahí es donde las pólizas se separan cuando llega un siniestro.
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Lo que cuenta en esta clase de embarcación
Declare el fueraborda con potencia y número de serie, o el casco cubrirá solo el casco tras un robo.
Robo de partes, fueraborda incluido: compruebe si está en la póliza y si exige un dispositivo antirrobo.
Comunique un cambio de motorización: una embarcación de 60 CV navegando con 115 CV es otro riesgo.
Remolque: compruebe si entra en responsabilidad civil y casco, también desenganchado y maniobrando, y si lleva sobreprima.
Marcas de esta clase
0 marcasAseguramos todas las marcas de esta lista. Los puntos de cobertura valen para toda la clase; las marcas con particularidades tienen su propia página, enlazada en la última columna.
Lo que conviene saber al asegurar lanchas y embarcaciones deportivas
El motor fija el valor y la prima
En una lancha deportiva el fueraborda suele valer tanto como el casco, y en los modelos pequeños bastante más. Por eso la suma asegurada se compone de casco con equipamiento fijo y de motor con su potencia y número de serie, y conviene declarar ambos por separado. Si la póliza solo recoge una cifra global, tras un robo del motor habrá que demostrar qué parte de esa cifra le correspondía, y esa discusión se gana con la factura de compra y no con estimaciones.
Remolque, rampa y carretera
Casi todas las lanchas de esta clase viven en un remolque y pasan más horas en la carretera y en la rampa que muchos yates en el agua. Los siniestros típicos ocurren ahí: golpe al maniobrar marcha atrás, rueda del remolque en el borde de la rampa, casco mal apoyado sobre los rodillos. Compruebe en cualquier póliza si el remolque está incluido, si vale también desenganchado y si la cobertura de transporte alcanza al trayecto con el coche particular.
Errores frecuentes al contratar
El más común es olvidar el cambio de motor: quien sustituye un fueraborda por otro más potente sin comunicarlo navega con un riesgo distinto al declarado. El segundo es asegurar solo la responsabilidad civil porque la embarcación es barata, y descubrir en la rampa que el motor nuevo costó más que todo lo demás. El tercero es la electrónica: sonda, GPS y equipo de audio se roban con facilidad y solo cuentan si figuran en la lista de equipamiento.
Amarre, invernaje y uso
Indique dónde queda la embarcación cuando no navega: en un remolque en casa, en una marina seca o en un pantalán. Cada lugar tiene su propio perfil de robo y de daño por temporal, y las condiciones suelen exigir medidas concretas como candado en el enganche o motor bloqueado. El esquí acuático y el wakeboard son uso habitual en esta clase; compruebe que la responsabilidad civil incluye a la persona remolcada.