¿Se pueden asegurar las preexistencias de su mascota?
En resumen
Normalmente no. La aseguradora elige entre cuatro caminos: aceptación sin límites, que es poco frecuente, aceptación excluyendo la enfermedad y todas sus consecuencias, aceptación con recargo de prima, o rechazo. Las enfermedades crónicas quedan fuera de forma permanente. Lo que decide es la historia clínica, no lo que usted recuerde del último año.
Valores orientativos de precios publicados para España en 2026.
Ejemplo
Orientación
Cobertura básica de salud para perro o gato sin antecedentes
unos 15 a 30 euros al mes
Cobertura intermedia
unos 30 a 60 euros al mes
Cobertura completa o premium
desde unos 60 hasta más de 120 euros al mes
Solo responsabilidad civil, sin gastos veterinarios
unos 2,50 a 3,90 euros al mes
Recargo de prima por un hallazgo leve, cuando la compañía lo ofrece
en torno al 10 al 50 por ciento sobre la prima
Copago y límite anual habituales
unos 45 euros por enfermedad y un techo anual de unos 3.100 euros
Operación de rotura de ligamento cruzado
unos 1.200 a 2.000 euros
Cirugía o prótesis por displasia de cadera
puede superar los 2.000 euros por articulación
Limpieza dental con anestesia
unos 110 a 160 euros
Consulta y urgencia veterinaria
unos 30 a 50 euros en consulta y 80 a 100 euros en urgencia
Valores orientativos, septiembre de 2026, tomados de comparativas y guías de precios publicadas.
La horquilla del recargo de prima es valor orientativo de la práctica,
porque las compañías españolas no publican tablas.
Su prima depende de la especie, la raza, la edad y los antecedentes.
Nosotros pedimos la oferta concreta.
Ejemplo de cálculo
Perro mestizo de 6 años con una cojera de hace dos años en el historial
La misma solicitud, tres compañías, tres respuestas. Por eso conviene preguntar en varias.
Compañía A
acepta excluyendo la pata trasera derecha y sus consecuencias
Compañía B
acepta con un recargo del 30 por ciento y mantiene la cojera cubierta
Compañía C
rechaza la solicitud
Prima de cobertura completa sin recargo
unos 45 euros al mes
Prima en la compañía B con el recargo del 30 por ciento
unos 59 euros al mes
Operación de ligamento cruzado en esa pata
unos 1.200 a 2.000 euros
El recargo cuesta unos 170 euros más al año y recupera justo el riesgo que la compañía A dejaría fuera. Con una sola cirugía en esa pata ya queda compensado.
Los cuatro caminos de la aseguradora
Una solicitud con antecedentes no recibe un sí o un no sencillo. La compañía revisa la historia clínica y elige. Lo más frecuente es la exclusión: el animal queda asegurado, pero la enfermedad conocida y todo lo que derive de ella se queda fuera, y el resto sigue cubierto.
El recargo de prima existe, aunque es la excepción y suele reservarse a hallazgos leves y bien controlados. Ante una enfermedad crónica grave o un tratamiento en curso, lo normal es el rechazo. Fíjese en la redacción: algunas pólizas excluyen solo el diagnóstico y otras toda la zona afectada, incluida la articulación contraria.
Antecedente
Reacción habitual de la aseguradora
Qué sigue cubierto
Gastroenteritis curada hace años
aceptación, a veces sin límites tras un periodo sin síntomas
por regla general todo
Una cojera puntual sin diagnóstico
aceptación excluyendo esa pata o esa articulación
el resto del cuerpo
Alergia alimentaria o atopia
exclusión de la alergia y de sus consecuencias
accidentes, boca, otras enfermedades
Rotura de ligamento cruzado ya operada
exclusión de esa rodilla y, en algunas pólizas, de la otra
el resto del cuerpo según el condicionado
Displasia de cadera vista en radiografía
exclusión de la cadera y sus consecuencias, y rechazo frecuente en razas grandes
accidentes y otras enfermedades
Problemas respiratorios en razas braquicéfalas
exclusión o carencia propia para la vía respiratoria
el resto del cuerpo
Epilepsia, diabetes, enfermedad renal
exclusión permanente o rechazo
según la compañía, solo el accidente
Tumor en tratamiento
rechazo en la mayoría de casos
nada, aquí solo queda el ahorro propio
Hallazgo leve y bien controlado
recargo de prima
también el propio hallazgo si el recargo se aplica
Qué cuenta como preexistencia
No solo la enfermedad activa. Cuenta todo lo que existía o era detectable antes del alta y figura en la historia clínica: un proceso ya curado, un síntoma sin diagnóstico, una analítica alterada, una radiografía con un hallazgo del que nadie volvió a hablar.
A eso se suman las predisposiciones de raza: cadera y codo en razas grandes, vía respiratoria en razas braquicéfalas, rótula en razas pequeñas. Varias pólizas las excluyen en bloque o les aplican una carencia propia, aunque su animal no haya tenido nunca un síntoma. En caso de discrepancia, la compañía pide el historial a la clínica.
El cuestionario de salud y lo que cuesta un dato incompleto
El artículo 10 de la Ley 50/1980 de contrato de seguro dice que usted tiene el deber, antes de cerrar el contrato, de declarar conforme al cuestionario que le presente la aseguradora todas las circunstancias que conozca y que puedan influir en la valoración del riesgo. Conteste con el historial delante, no de memoria.
Si falta un dato, la compañía puede rescindir el contrato en el plazo de un mes desde que lo conoce. Si el siniestro ocurre antes de esa rescisión, la prestación se reduce en proporción a la diferencia entre la prima pagada y la que habría correspondido. Y si hubo dolo o culpa grave, la aseguradora queda liberada del pago. Una carencia ya cumplida no le protege si el cuestionario estaba incompleto.
Caminos prácticos cuando el historial no está limpio
Primero, contratar joven. No consuela en el caso que tiene delante, pero es el único camino que evita la pregunta. Segundo, presentar la misma solicitud a varias compañías: los criterios de suscripción cambian bastante y un hallazgo que en una casa acaba en rechazo en otra acaba en una exclusión estrecha.
Tercero, empezar por una cobertura de cirugía y urgencias, que suele ser más fácil de conseguir que la póliza completa y recoge justo las facturas grandes. Cuarto, ahorro en lugar de póliza: si solo queda una oferta con recargo alto y exclusión amplia, aparte ese mismo importe cada mes. Una rotura de ligamento cruzado ronda los 1.200 a 2.000 euros y una prótesis de cadera puede superar los 2.000 euros por articulación.
Los límites, dichos con claridad
Ninguna póliza cubre con efecto retroactivo una enfermedad ya conocida. Si una oferta presume de no hacer preguntas de salud, lea la lista de exclusiones: allí suele figurar que queda fuera todo lo anterior al alta. El resultado es el mismo y solo se ve más tarde, cuando llega la factura.
Cambiar de compañía con una preexistencia casi siempre empeora su situación, porque la nueva póliza ya conoce el antecedente. Si tiene una póliza antigua sin esa exclusión, conviene conservarla aunque la prima parezca más alta que una oferta nueva.
Paso a paso
Pida a su clínica el historial completo y léalo antes de solicitar la póliza.
Declare en el cuestionario cada diagnóstico, síntoma y prueba, también lo ya curado.
Presente la misma solicitud en varias compañías, los criterios cambian.
Ante una exclusión, compruebe si afecta al diagnóstico, a la articulación o a toda la zona.
Si no queda nada asumible, aparte cada mes una cantidad fija para una cirugía articular.
Lista de control
Historial clínico leído y declarado por completo
Alcance de la exclusión aclarado por escrito
Aclarado si la rodilla contraria cuenta como preexistencia tras una cirugía
Copago y límite anual calculados sobre una factura real de quirófano
Recargo comparado con el coste de la cirugía que cabe esperar
Póliza antigua sin esa exclusión no anulada a la ligera
Errores frecuentes
Omitir un antecedente porque ya está curado: sigue en el historial
Confiar en una oferta sin preguntas de salud y no leer las exclusiones
Anular la póliza anterior antes de tener la aceptación por escrito
Mirar solo la prima y pasar por alto el copago y el límite anual
Preguntas y respuestas
Preguntas frecuentes
¿Qué se considera preexistencia en una mascota?
Cualquier enfermedad o lesión anterior al alta que estuviera diagnosticada o fuera detectable.
Decide la historia clínica, incluso si el proceso ya está curado.
¿Puedo incluir una enfermedad ya conocida?
Rara vez.
Es posible en hallazgos leves y bien controlados mediante un recargo de prima.
Las enfermedades crónicas quedan fuera de forma permanente.
¿Cuánto sube la prima con un recargo?
Cuando la compañía lo ofrece, suele moverse en torno al 10 al 50 por ciento.
No es una tabla publicada, se decide caso por caso.
¿Qué pasa si no declaro una enfermedad?
La aseguradora puede rescindir en un mes, reducir la prestación en proporción y,
si hubo dolo o culpa grave, no pagar nada.
¿Se levanta la exclusión con el tiempo?
A veces, en procesos puntuales ya curados y tras un periodo largo sin síntomas.
Lo crónico se mantiene excluido.
¿Cubre el accidente aunque haya preexistencias?
Sí, siempre que el accidente no tenga relación con la enfermedad excluida.
Por eso una cobertura de cirugía y urgencias suele ser un buen punto de partida.
¿Merece la pena una póliza con muchas exclusiones?
Compare la prima de los años que queden con lo que seguiría cubierto.
Si queda poco, ahorrar por su cuenta es la opción más sensata.