¿Está cubierta la ósmosis del casco?
Respuesta breve
Las ampollas en la obra viva no aparecen de un día para otro, y ahí está el problema para el seguro: el desgaste y el envejecimiento quedan fuera de casi todos los condicionados de casco.
La ósmosis aparece cuando la humedad penetra en el laminado de poliéster y reacciona con los restos solubles que quedaron de la fabricación. Se reconoce por ampollas en la obra viva que, al pincharlas, sueltan un líquido de olor ácido. El agua templada del Mediterráneo y las estadías largas en el amarre aceleran el proceso, de modo que un casco que en aguas frías tardaría años en mostrarlo puede hacerlo bastante antes en la costa levantina o en Baleares.
Para el seguro, la ósmosis tropieza con un principio que atraviesa todos los seguros de daños: el desgaste, el envejecimiento y la falta de mantenimiento no son un acontecimiento súbito y exterior, y por eso quedan habitualmente excluidos en los condicionados de casco. Antes de firmar conviene leer dos apartados y no uno: el que enumera lo excluido por deterioro paulatino y el que describe las obligaciones de conservación de la embarcación, porque entre los dos se decide un caso como este.
En la compra de segunda mano la defensa no es la póliza, es el perito. Una varada con lectura de humedad en varios puntos del casco, fotografías fechadas y un informe escrito cuestan poco al lado de un tratamiento completo de la obra viva. Haga constar en el contrato de compraventa los defectos conocidos, guarde las facturas de cualquier tratamiento anterior y conserve el informe: si más adelante hay un siniestro, ese papel es lo que distingue un daño nuevo de uno que ya venía de antes.
Para recordar
El desgaste
queda fuera de los seguros de daños
La ósmosis
avanza despacio y por eso se discute
Contra un proceso lento no protege el condicionado, sino el informe del perito con fecha.
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta con más frecuencia
¿La ósmosis es un siniestro o desgaste?
En términos aseguradores se trata como un proceso paulatino y no como un acontecimiento súbito, y los condicionados de casco suelen excluir expresamente ese tipo de deterioro.
¿Cómo se reconoce a tiempo?
Por ampollas en la obra viva que al pincharse huelen a ácido, y por lecturas altas de humedad en el laminado durante la varada. Un higrómetro en manos de un perito lo detecta antes que la vista.
¿Merece la pena peritar un barco usado?
Casi siempre. El coste de una varada con inspección es una fracción del de un tratamiento de obra viva, y el informe sirve además como punto de partida documentado del estado del casco.
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¿Le queda alguna duda?
Le atendemos en español y decidimos nosotros mismos sobre su siniestro. Sin intermediarios y sin esperar a que conteste una compañía extranjera.