Conviene, pero no es la protección más importante. El seguro escolar obligatorio solo cubre desde 3º de ESO y sus indemnizaciones son mínimas: entre 150,25 y 601,01 euros por secuelas permanentes. Una póliza privada de accidentes cuesta desde unos 30 euros al año y funciona 24 horas. Eso sí: solo paga si la causa es un accidente, y la causa más frecuente de una discapacidad duradera es la enfermedad.
Primas publicadas para España, datos de 2026, con los importes oficiales del seguro escolar.
Ejemplo
Orientación
Seguro escolar obligatorio, desde 3º de ESO
2,24 euros por curso, de los que el estudiante paga 1,12 euros
Póliza privada de accidentes para un niño, cobertura básica
desde unos 30 euros al año
Póliza privada con invalidez permanente y asistencia sanitaria
unos 50 a 100 euros al año
Póliza privada completa con más coberturas
hasta unos 200 euros al año
Seguro de enfermedades graves, capitales de 30.000 a 60.000 euros
desde unos 89,60 euros al año
Indemnización del seguro escolar por incapacidad permanente para los estudios
de 150,25 a 601,01 euros
Póliza privada, capital de 150.000 euros, invalidez del 50 por ciento según baremo
unos 75.000 euros
Póliza privada, capital de 150.000 euros, invalidez permanente absoluta
150.000 euros
Valores orientativos, septiembre de 2026,
tomados de guías de precios publicadas y de la información oficial del seguro escolar.
El reparto del capital según el grado de invalidez es valor orientativo de la práctica,
porque cada póliza tiene su propio baremo.
Su prima depende de la edad, el capital y las coberturas; nosotros pedimos la oferta concreta.
Ejemplo de cálculo
Niño de 6 años, capital de invalidez de 150.000 euros
Lo que pagaría una póliza privada con una invalidez permanente del 50 por ciento, y lo que esa cifra vale repartida a lo largo de una vida.
Capital de invalidez
150.000 euros
Grado de invalidez según baremo
50 por ciento
Indemnización
unos 75.000 euros (valor orientativo de la práctica)
Prima
de 50 a 100 euros al año
Lo mismo por el seguro escolar
entre 150,25 y 601,01 euros
Contracuenta a 80 años
75.000 euros divididos entre 960 meses son unos 78 euros al mes
La cifra suena grande y no lo es: repartida a lo largo de una vida queda en unos 78 euros al mes. Por eso en un niño el capital alto importa más que cualquier garantía añadida. Y si la causa hubiese sido una enfermedad, esta póliza no pagaría nada.
Lo que de verdad cubre el seguro escolar
El seguro escolar obligatorio es una prestación pública gestionada por la Seguridad Social. Cubre a los estudiantes de centros oficiales desde 3º de ESO hasta el tercer ciclo universitario y con menos de 28 años, por enfermedad, accidente escolar e infortunio familiar. La cuota es de 2,24 euros por curso, de los que el estudiante paga 1,12 euros. Si su hijo está en infantil, en primaria o en 1º o 2º de ESO, no tiene seguro escolar en absoluto.
Y donde sí existe, los importes son de otra época. Por incapacidad permanente para los estudios la indemnización va de 150,25 a 601,01 euros según los cursos ya superados y la merma de capacidad. La gran invalidez da una pensión vitalicia de 144,24 euros al año. Los gastos de sepelio se reconocen entre 30,05 y 120,20 euros. La asistencia sanitaria es la parte útil: tratamiento, rehabilitación y hasta 30 sesiones de fisioterapia. El capital no lo es.
El punto que muchas guías se saltan
Si lo que quiere es proteger a su hijo frente a una discapacidad duradera y grave, el seguro de accidentes cubre la parte pequeña del riesgo. La causa más frecuente no es el accidente, sino la enfermedad o un origen congénito. España no publica un desglose comparable por causas en la infancia; el instituto de estadística de Alemania, que sí lo hace, atribuye alrededor del 90 por ciento de las discapacidades graves a la enfermedad, un 3 por ciento a causas congénitas o del primer año de vida y solo un 1 por ciento a un accidente o una enfermedad profesional.
Contra eso un seguro de accidentes no sirve. En España la vía privada más cercana es un seguro de enfermedades graves, que paga un capital en el momento del diagnóstico y se ofrece desde unos 89,60 euros al año para capitales de 30.000, 45.000 o 60.000 euros, casi siempre pensado para adultos y siempre con preguntas de salud. La vía pública son el reconocimiento del grado de discapacidad y la prestación por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave: el padre o la madre reduce su jornada al menos un 50 por ciento y recibe un subsidio del 100 por cien de la base reguladora aplicado a ese porcentaje de reducción, según el Real Decreto 1148/2011.
Las tres vías, una al lado de la otra
La tabla muestra qué riesgo asume cada vía. La lógica es sencilla: el seguro de accidentes es barato porque cubre poco, y una cobertura que no mira la causa es cara porque cubre mucho.
Las dolencias congénitas y las enfermedades ya conocidas al contratar quedan fuera de cualquier póliza privada. Por eso el momento de contratar es pronto y con el niño sano, no después del primer diagnóstico.
Riesgo
Seguro escolar obligatorio
Seguro de accidentes privado
Seguro de enfermedades graves
Accidente en el centro, desde 3º de ESO
sí, con importes muy bajos
sí
no, paga por diagnóstico
Accidente en el centro, infantil o primaria
no existe seguro escolar
sí
no
Accidente en casa o en el tiempo libre
no
sí, ámbito 24 horas
no
Accidente deportivo fuera del centro
no
sí, salvo deportes excluidos
no
Enfermedad grave, por ejemplo un cáncer
asistencia sanitaria, sin capital
no
sí, capital al diagnóstico
Dolencia congénita
no
no
no
Indemnización por secuelas permanentes
de 150,25 a 601,01 euros
el capital pactado según baremo
el capital pactado
Prima al año
2,24 euros
de 30 a 200 euros
desde unos 89,60 euros
Qué cambia cuando el asegurado es un niño
Un niño no tiene profesión, y en un adulto la profesión es lo que más encarece la prima. Por eso la póliza infantil es barata, y por eso no tiene sentido ahorrar en el capital de invalidez: subirlo de 60.000 a 150.000 euros cuesta mucho menos de lo que la gente supone. Un niño con una secuela permanente tiene toda una vida por delante y el dinero tiene que durar décadas. Revise también cómo reparte el baremo de la póliza: es la tabla que fija qué porcentaje del capital corresponde a cada secuela.
El capital de fallecimiento es la partida equivocada. Cubre un sepelio, pero no sustituye ninguna renta, porque un niño no aporta ingresos al hogar, y las condiciones lo limitan de todos modos en menores. Importan más otras cuatro cosas: gastos de rescate y salvamento con un límite decente, cirugía reparadora y piezas dentales tras un accidente, infecciones tras una picadura de garrapata incluidas de forma expresa, y cómo trata la póliza la concurrencia de enfermedades previas, que es lo que decide el dinero cuando hay discusión.
Cuándo no le hace falta
Si el presupuesto solo llega para una póliza, el dinero rinde más en una cobertura que no pregunta por la causa que en un seguro de accidentes. No elija la barata por ser barata, elija la que asume el riesgo mayor.
Tampoco le hace falta una segunda póliza si el niño ya está incluido en un seguro familiar de accidentes o en el del club deportivo con capitales suficientes; ni un contrato nuevo cuando la discapacidad ya está reconocida, porque entonces ninguna póliza privada paga; ni un seguro de ahorro para estudios con unos euros de accidentes añadidos. Ahorrar y asegurar son dos cosas distintas y conviene tenerlas en contratos distintos.
Paso a paso
Compruebe el curso de su hijo: si no ha llegado a 3º de ESO, no tiene seguro escolar obligatorio.
Pregunte primero por una cobertura que no dependa de la causa, mientras el niño está sano, porque las preguntas de salud deciden la aceptación.
Si el presupuesto solo llega para una póliza, quédese con la que asume el riesgo mayor.
En el seguro de accidentes fije un capital de invalidez de al menos 100.000 euros y lea el baremo de la póliza.
Revise gastos de rescate, cirugía reparadora, infecciones tras picadura de garrapata y enfermedades previas, y deje bajo el capital de fallecimiento.
Lista de control
Capital de invalidez de al menos 100.000 euros, mejor 150.000
Baremo de invalidez leído y comparado entre ofertas
Ámbito 24 horas, dentro y fuera del centro escolar
Gastos de rescate y salvamento con límite suficiente
Cirugía reparadora y piezas dentales tras accidente incluidas
Infecciones tras picadura de garrapata incluidas de forma expresa
Capital de fallecimiento bajo, ese dinero va al capital de invalidez
Errores frecuentes
Dar por hecho que el seguro escolar cubre a cualquier alumno y con capitales razonables
Elegir un capital bajo porque así la prima queda en nada
Contratar un capital de fallecimiento alto, que no ayuda al niño
Esperar a tener un diagnóstico para pensar en la cobertura por enfermedad
Confundir un seguro de ahorro para estudios con una cobertura de invalidez
Preguntas y respuestas
Preguntas frecuentes
¿Mi hijo de primaria tiene seguro escolar?
No.
El seguro escolar obligatorio solo alcanza a los estudiantes desde 3º de ESO y menores de 28 años.
Infantil, primaria y los dos primeros cursos de ESO quedan fuera.
¿Cuánto indemniza el seguro escolar por una secuela permanente?
Entre 150,25 y 601,01 euros según los cursos superados y la merma de capacidad.
La gran invalidez da una pensión vitalicia de 144,24 euros al año.
¿Cuánto cuesta un seguro de accidentes para un niño?
Desde unos 30 euros al año en la modalidad básica y entre 50 y 200 euros con invalidez permanente
y asistencia sanitaria.
Un niño no tiene profesión, y por eso la prima es baja.
¿Paga si mi hijo enferma?
No.
Un seguro de accidentes solo paga cuando la causa es un accidente.
Para la enfermedad están el seguro de enfermedades graves y, en la vía pública,
el grado de discapacidad y la prestación por cuidado de menores con enfermedad grave.
¿Cubre el deporte del club?
El tiempo libre y el deporte no federado, sí.
La competición federada de riesgo y algunos deportes peligrosos suelen estar excluidos,
y conviene leer esa lista antes de firmar.
¿Es obligatorio contratar un seguro de accidentes para niños?
No.
Y si la discapacidad ya está reconocida, ninguna póliza privada la cubrirá después.
¿Sirve de algo si ya tengo un seguro de salud privado?
Son cosas distintas.
El seguro de salud paga la asistencia, el de accidentes paga un capital por la secuela permanente.
Si su hijo ya tiene un seguro familiar de accidentes con capitales suficientes, no necesita otro.