Defensa jurídica para empresas: abogados, procuradores y costas bajo control
El seguro de defensa jurídica paga abogados, procuradores, peritos y tasas cuando su empresa tiene que reclamar o defenderse. En España muchas pólizas multirriesgo lo incluyen de forma limitada; una póliza específica amplía las materias y las sumas. La clave está en saber qué conflictos cubre y cuáles no.
¿Qué cubre un seguro de defensa jurídica para empresas?
Normalmente cubre la reclamación de daños a terceros, la defensa penal de la empresa y sus directivos, los conflictos laborales con trabajadores, los contratos de servicios y suministros del local, el arrendamiento del local y los recursos frente a sanciones administrativas. Las reclamaciones a clientes por impagos y los conflictos por contratos propios de la actividad se ofrecen como garantía aparte, a menudo con límites de cuantía. Los conflictos entre socios suelen quedar excluidos.
Libre elección de abogado y límite por honorarios
La Ley de Contrato de Seguro garantiza que usted pueda elegir libremente abogado y procurador (artículo 76 d). La aseguradora puede ofrecer sus propios profesionales, y en ese caso suele pagar el total, pero si prefiere uno de su confianza tiene derecho a hacerlo.
Lo que sí limitan muchas pólizas es el importe que pagan por los honorarios de un abogado libremente elegido, a menudo con referencia a los criterios del colegio profesional o con un tope por siniestro. Antes de contratar conviene comparar ese límite con lo que cuesta realmente un procedimiento en su sector.
Conflictos laborales: la conciliación previa y las costas
Antes de acudir al juzgado de lo social, la ley exige en la mayoría de los casos un intento de conciliación ante el servicio administrativo correspondiente. Muchos conflictos por despidos o reclamaciones de cantidad terminan ahí, y la asistencia de un abogado en esa fase ya genera costes.
En primera instancia, la jurisdicción social no suele imponer costas salvo mala fe o temeridad, de modo que cada parte paga su abogado aunque gane. Por eso la garantía de defensa laboral es una de las más útiles para empresas con plantilla. Compruebe que cubre también la conciliación previa y no solo el juicio.
Impagos y contratos con clientes: una garantía aparte
El conflicto más frecuente de un negocio es el cliente que no paga o el proveedor que incumple. Las pólizas básicas de defensa jurídica no suelen cubrir los contratos propios de la actividad, porque es un riesgo empresarial difícil de calcular. Algunas aseguradoras lo ofrecen como garantía de reclamación de contratos o de impagos, con límites de cuantía y carencias.
Para deudas no discutidas existen alternativas más baratas, como el procedimiento monitorio, que puede iniciarse sin abogado ni procurador para reclamar deudas dinerarias documentadas. El seguro aporta más valor cuando el cliente discute la deuda y el asunto acaba en un juicio con peritos.
Qué cubre
Reclamación de daños y perjuicios a terceros
Defensa penal de la empresa, administradores y empleados
Conflictos laborales con trabajadores, incluida la conciliación previa según póliza
Conflictos sobre el arrendamiento o la propiedad del local
Contratos de servicios y suministros del local, como luz, agua o telefonía
Recursos frente a sanciones administrativas
Reclamación de contratos con clientes e impagos, si se contrata
Asesoramiento jurídico telefónico
Qué no cubre
Conflictos surgidos antes de la póliza o durante la carencia
Conflictos entre socios o con los administradores de la propia sociedad
Defensa frente a reclamaciones de responsabilidad civil, que corresponde al seguro de RC
Propiedad industrial e intelectual y competencia desleal
Compraventa de empresas y operaciones societarias
Multas, sanciones e indemnizaciones a cargo de la empresa
Quién lo necesita
Empresas y autónomos con trabajadores
Negocios en local alquilado
Actividades con riesgo de inspecciones y sanciones
Administradores que quieren defensa penal por la actividad de la empresa
Empresas con muchos contratos, si se incluye la reclamación de impagos
Quién no lo necesita
Autónomos sin trabajadores ni local cuyo único conflicto previsible son impagos de poca cuantía, que se resuelven por el monitorio
Ruleta de la mala suerte
Gire la ruleta de la mala suerte
Seis siniestros que ocurren de verdad. La ruleta elige el suyo y muestra quién paga.
Coste:
Póliza barata Póliza sólida
Ver los seis casos
Un despido acaba en el juzgado, varios miles de euros en honorarios. Póliza barata: paga, Póliza sólida: paga. La garantía de defensa laboral paga abogado y gastos del proceso. La indemnización al trabajador la paga la empresa.
Un cliente no paga la factura, según la deuda, de miles a decenas de miles. Póliza barata: no paga, Póliza sólida: paga en parte. La reclamación de impagos es una garantía aparte con límites. Las pólizas básicas no la incluyen.
Multa de tráfico a la furgoneta, honorarios del recurso, unos cientos de euros. Póliza barata: paga en parte, Póliza sólida: paga. El recurso contra multas forma parte de la defensa de vehículos. La multa en sí la paga la empresa.
Socio minoritario impugna la junta, cinco o seis cifras. Póliza barata: no paga, Póliza sólida: no paga. Los conflictos societarios están excluidos. Se previenen con unos buenos estatutos o un pacto de socios.
Vecino denuncia el ruido del taller, de miles a decenas de miles de euros. Póliza barata: no paga, Póliza sólida: paga en parte. Los conflictos de vecindad requieren la garantía de defensa del local. Muchas pólizas la ofrecen como opción.
Imputan al gerente tras un accidente, gastos de defensa, cuatro o cinco cifras. Póliza barata: paga, Póliza sólida: paga. La defensa penal por imprudencia está cubierta. Protege al administrador y a los empleados en su trabajo.
Cuánto cuesta
La prima depende de la actividad, la plantilla y las garantías elegidas. La reclamación de contratos e impagos es la parte más cara. La defensa jurídica incluida en un multirriesgo es barata, pero suele tener límites bajos.
De qué depende la prima
Actividad y sector
Número de trabajadores
Facturación, sobre todo si se cubren impagos
Garantías elegidas y sumas por siniestro
Límite de honorarios para abogado libre
Siniestralidad anterior
No hay comparativas públicas fiables para la defensa jurídica de empresas, por eso no damos primas de ejemplo. Su prima queda fijada en la oferta.
Los niveles de póliza del mercado
01
Incluida en multirriesgo
Defensa jurídica básica dentro de la póliza del negocio, con sumas y materias limitadas.
02
Póliza específica
Defensa laboral, penal, administrativa y del local con sumas más altas y asesoramiento telefónico.
03
Completa
Añade reclamación de contratos e impagos, defensa penal ampliada de directivos y límites altos para abogado libre.
Cómo reconocer una buena póliza
Criterio
Mínimo
Póliza sólida
Por qué importa
Suma por siniestro
6.000 €
30.000 € o más
Un pleito con peritos y apelación supera pronto las sumas bajas.
Límite para abogado libre
bajo o según baremo propio
igual que con abogado de la aseguradora
La libre elección vale poco si el límite no paga un abogado real.
Conflictos laborales
solo el juicio
conciliación previa y juicio
Muchos conflictos se cierran en la conciliación.
Impagos y contratos
excluidos
incluidos con cuantía mínima baja
Es el conflicto más habitual del negocio.
Defensa penal
solo delitos imprudentes
también delitos dolosos hasta sentencia firme
En inspecciones y accidentes se investiga primero a las personas.
Carencia
tres meses o más
sin carencia al venir de otra póliza
Un cambio de aseguradora no debe abrir un hueco.
Aseguradoras del mercado
La defensa jurídica para empresas la ofrecen aseguradoras especializadas y los grandes grupos, a menudo como garantía de sus multirriesgos. La lista describe el mercado y no indica con quién trabajamos.
Aseguradora
Contexto
ARAG
sucursal en España del grupo alemán ARAG, especialista en defensa jurídica