Casa flotante de madera: qué quiere ver el perito
Respuesta breve
La madera agradece el cuidado y castiga el abandono, por eso una casa flotante de madera casi siempre se perita antes de empezar la cobertura. El perito no busca un barco bonito, sino el estado de tablazón, herrajes, pasacascos e instalación eléctrica.
Un casco de madera envejece de otra manera que uno de fibra o de acero. Trabaja con la humedad y la temperatura, sus costuras deben mantenerse estancas, y sus fijaciones se corroen justo donde nadie las ve. Por eso una casa flotante de madera suele peritarse antes de que empiece la cobertura, a menudo en seco y, en barcos mayores de cierta edad, con revisiones periódicas. No es desconfianza hacia su barco: es la única manera fiable de describir su estado y su valor antes de que nada se apoye en ello.
El perito mira lo que puede dejar entrar agua o debilitar lo que aguanta: tablazón y costuras, el estado del calafateado o de los encolados, cuadernas y sobrequilla, las fijaciones y su corrosión, todos los pasacascos con sus grifos de fondo, la zona del motor y la bocina, la cubierta con sus herrajes y escotillas, y la humedad de la madera, medida en muchos puntos. En un barco habitado entran además la instalación eléctrica y la toma de tierra, la calefacción y la instalación de gas, y los depósitos con sus conducciones, porque ahí nacen la mayoría de los incendios y de los daños por agua.
Todo eso se puede preparar. Vacíe pañoles y sentina para que se llegue a todo, y reúna lo que cuenta la historia del barco: facturas de trabajos en casco y cubierta, certificados de la instalación eléctrica, de la calefacción y de la revisión de gas, peritajes anteriores y fotos de las reformas. Diga con claridad qué hizo usted mismo y qué queda pendiente. Un barco con cuidados documentados y una lista honesta de defectos sale mejor parado que otro en el que el perito tenga que adivinar. Después, resuelva las recomendaciones con diligencia y guarde los justificantes, porque es lo que se pregunta cuando algo sale mal.
Para recordar
Casco
Tablazón, costuras, cuadernas, fijaciones y pasacascos
Instalaciones
Electricidad, toma de tierra, calefacción, gas, depósitos y conducciones
Tenga a mano facturas y peritajes anteriores. El cuidado documentado es el mejor argumento ese día.
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta con más frecuencia
¿Cada cuánto se perita una casa flotante de madera?
Depende de la edad, de la construcción y del estado, y figura en su propio contrato. En barcos mayores lo habitual son revisiones periódicas. Pregúntelo antes de firmar para conocer el ritmo y lo que va a suponer.
¿Quién paga el peritaje?
Por lo general el armador, ya que el informe describe su barco y también le sirve a él. Cuente además con la grúa y con el tiempo en seco si la revisión se hace fuera del agua.
¿Qué pasa si el perito encuentra defectos?
Recibirá una lista con plazos: una parte antes de que empiece nada, el resto para la temporada siguiente. Resuélvalos y guarde facturas y fotos, porque eso es lo que se pide después de un siniestro.
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