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Fondeo: cadena, tenedero y control
Un ancla no aguanta por su peso, sino por la dirección en la que se tira de ella. Todo el fondeo consiste en mantener esa tracción tendida, y en mantenerla así toda la noche.
Longitud de cadena
Como regla, de cuatro a siete veces la sonda, medida desde el pozo del ancla y no desde la línea de flotación. Con marea, calcule con el nivel más alto de la noche o la cadena quedará vertical a las tres de la madrugada.
El tenedero
Arena y fango firme agarran bien, la posidonia y la roca agarran mal o nada. La carta lo dice y el agua lo enseña: sobre posidonia el ancla se queda encima en vez de enterrarse.
Enterrar el ancla
Filar cadena y después dar atrás con empuje constante mientras se toca la cadena con la mano. Si da tirones y rasca, el ancla sigue moviéndose. Cuando se calma y la cadena queda tensa, está clavada.
Control
Tomar demoras a dos marcas fijas en tierra y anotar los valores. De noche, repetir cada media hora. El ancla no avisa cuando garrea, pero la demora sí, mucho antes de que se note.
Calcular la cadena del fondeo: cuánta largar
Indique la profundidad, lo que aún subirá la marea y la altura de la proa sobre el agua. La calculadora aplica la regla práctica de esta página y muestra cuánta cadena o cabo largar y el radio de borneo.
¿Cuánta cadena hay que filar al fondear?
La cadena no se calcula con la sonda que marca el aparato, sino con la altura que de verdad debe salvar: la profundidad, más la altura del pozo o del rodillo de proa sobre el agua, más lo que suba la marea hasta la pleamar. Por ejemplo, 5 metros de sonda, 1 metro de francobordo en proa y 1 metro de marea suman 7 metros. Con cuatro o cinco veces esa altura, usted estaría en unos 28 a 35 metros de cadena.
Es una regla práctica para condiciones tranquilas. Con más viento, mar corta o mal tenedero, file más si el espacio lo permite. Quien fondea con un tramo de cadena y cabo necesita bastante más longitud que con cadena sola, porque el cabo, ligero, apenas mantiene la tracción tendida. Aquí suele citarse como mínimo siete veces.
Para saber cuánta cadena hay fuera, conviene marcarla, por ejemplo cada cinco o diez metros con bridas de colores o marcadores de cadena. El contador del molinete ayuda, pero no sustituye a las marcas si falla la electricidad.
Cómo elegir el fondeadero
Un buen fondeadero protege del viento que soplará esta noche, no solo del que sopla ahora. Consulte la previsión antes de fondear: si el viento rola, una cala abrigada puede convertirse en costa de sotavento. La mar de fondo que dobla un cabo también puede estropear una noche tranquila.
Tenga en cuenta el círculo de borneo. El barco gira alrededor del ancla con un radio igual a la cadena filada más su eslora. Los vecinos también bornean, pero no siempre al mismo ritmo: una lancha con cabo se mueve distinto que un velero con cadena. Deje distancia de sobra y nunca fondee encima del ancla de otro.
Compruebe además la sonda en bajamar, los cables o tuberías submarinas de la carta y las normas locales. En muchas zonas está prohibido o limitado fondear sobre praderas de posidonia, porque están protegidas y además el ancla agarra mal en ellas.
Fondear bien: la maniobra
Una maniobra de fondeo tranquila empieza por ponerse de acuerdo. Quien va en proa debería usar señales con la mano en vez de gritar, porque contra el viento al timón llega poco. Acuerden antes las señales para parar, dar atrás, más cadena y ancla agarrada.
Acérquese despacio proa al viento y no suelte el ancla hasta que el barco esté parado o empiece a caer hacia atrás. Si se larga con arrancada avante, la cadena se amontona sobre el ancla y no agarra.
- Llegar proa al viento y parar sobre el punto elegido.
- Soltar el ancla con el barco parado y filar cadena con ritmo, sin amontonarla.
- Mientras el barco cae atrás, seguir filando hasta tener fuera la longitud prevista.
- Hacer firme la cadena o colocar el gancho y dar atrás suave para cargar.
- Aumentar la potencia poco a poco vigilando dos enfilaciones en tierra.
- Poner el amortiguador, izar la bola de fondeo y activar la alarma de fondeo.
Amortiguador, bola de fondeo y alarma
Una cadena tensa como una barra transmite cada golpe de mar al molinete y a la proa. Un amortiguador, es decir, un cabo elástico con gancho de cadena, recoge la carga y la suaviza. Después afloje un poco más de cadena para que quede en seno y el molinete no trabaje.
Según el reglamento para prevenir abordajes, un barco fondeado muestra de día una bola negra y de noche una luz blanca todo horizonte. Las embarcaciones pequeñas tienen algunas excepciones, pero en una cala concurrida una luz es sensata en cualquier caso.
En la alarma de fondeo por GPS, sitúe el centro en la posición del ancla y no en la del barco, y elija un radio algo mayor que la cadena filada más la eslora. Un círculo demasiado estrecho salta con cada rolada, y una alarma que pita sin parar acaba por no hacerse caso.
Si el ancla garrea, y cómo levarla
Si el ancla garrea, filar más cadena rara vez lo arregla. Una vez desclavada, suele quedar sobre el fondo atascada de algas o fango. Arranque el motor, cobre la cadena, limpie el ancla y vuelva a fondear, en otro sitio si hace falta.
Al levar, avance despacio hacia la cadena para que el molinete no tenga que arrastrar el barco. Cuando la cadena está a pique, el ancla suele soltarse sola. Si está trabada, ayuda hacer firme la cadena un momento y pasar despacio por encima del ancla en sentido contrario.
Donde el fondo pueda esconder rocas, cadenas viejas o restos, conviene un orinque con una boyita en la cruz del ancla. Con él se saca un ancla trabada tirando en sentido inverso. Anote posición, cadena filada y tiempo en el cuaderno de bitácora; esos datos ayudan si alguna vez hay que aclarar un siniestro.
Cómo fondear y clavar el ancla: qué hacer si no agarra
Clavar el ancla no consiste en meter todo el gas posible, sino en aumentar la carga por etapas. Primero un poco de atrás hasta que la cadena se tense, luego un rato con más potencia. Así el ancla tiene tiempo de enterrarse más en lugar de arar el fondo al primer tirón. En una lancha motora hace falta tacto, porque poca potencia ya da mucho tiro, mientras que un velero suele necesitar más revoluciones para lo mismo.
Si el ancla no agarra, la causa suele ser una de pocas: poca cadena filada, demasiada carga demasiado pronto, un fondo poco apto como posidonia o roca dura, o un ancla demasiado ligera para el barco y el tenedero. Si no se puede corregir en el momento, levante el ancla y pruebe en otro punto. Tras dos o tres intentos fallidos en el mismo sitio, lo mejor suele ser cambiar de fondeadero antes de que el garreo del ancla le sorprenda de noche.
Donde el agua es clara, merece la pena mirar el ancla con gafas de buceo o desde la auxiliar una vez fondeado. Si está tumbada, solo tiene la punta clavada o se ha llenado de hierba, lo sabrá en el acto en lugar de descubrirlo de noche por la demora. Báñese solo con el motor parado y con alguien a bordo que no le pierda de vista.
Leer el tenedero: fondear en arena, fango, posidonia y roca
La carta indica la naturaleza del fondo con abreviaturas junto a muchas sondas, por ejemplo S para arena, M para fango, R para roca o Wd para algas. Es una buena primera pista, pero no sustituye a mirar en el sitio, porque las corrientes, la vegetación y los temporales cambian el fondo con el tiempo.
Fondear en arena es lo más sencillo, y la arena firme agarra bien con casi cualquier tipo de ancla. La arena suelta y muy fina o el cascajo de conchas dejan que el ancla resbale con más facilidad. El fango blando necesita tiempo: el ancla se hunde y a menudo solo agarra de verdad tras un rato con carga moderada. Sobre posidonia el ancla se queda encima y se llena de hojas, y en roca solo aguanta metida en una grieta, de la que luego cuesta sacarla.
En aguas claras el color dice mucho: las manchas claras suelen ser arena, las zonas oscuras posidonia o roca. Busque una mancha clara lo bastante grande para que el ancla y el primer tramo de cadena queden sobre ella. Así agarra mejor y además respeta las praderas de posidonia, protegidas en muchas zonas del Mediterráneo.
El ángel de fondeo: cuándo ayuda y cómo bajarlo
El ángel es un peso que se baja por la cadena o el cabo del fondeo con un cabo propio, normalmente con un grillete grande o una pequeña roldana que corre por la cadena. Tira hacia abajo del centro de la línea de fondeo, mantiene más tendida la tracción sobre el ancla y amortigua los tirones con rachas y mar de fondo. Rinde más cuando se fondea con cabo y un tramo corto de cadena, porque el cabo, ligero, apenas mantiene la tracción baja.
El ángel se baja solo cuando el ancla ya está clavada. Se deja descender con control por su cabo, a menudo hasta más o menos la mitad de la longitud filada o al menos bastante por debajo de la superficie, y se hace firme el cabo a bordo. Al levar, se recoge primero el ángel, porque si no se traba en el rodillo de proa o en el molinete.
No espere milagros: con viento muy fuerte la cadena acaba igualmente recta y el ángel apenas aporta nada. No sustituye a suficiente cadena ni a un ancla adecuada. Con viento moderado y mar de fondo, en cambio, suele hacer la noche mucho más tranquila y reduce los bandazos del barco fondeado.
Fondear con viento fuerte: preparación, segunda ancla y guardia
Si se anuncia viento fuerte, la preparación empieza antes de fondear: un sitio abrigado de la dirección de la que soplará, buen tenedero y mucho espacio libre a sotavento. File más cadena que con buen tiempo si el círculo de borneo lo permite, ponga un amortiguador más largo y reduzca la superficie expuesta al viento quitando o trincando bien el bimini, las fundas y cualquier vela suelta.
Una segunda ancla puede ayudar si se coloca bien. Hay dos formas habituales: dos anclas por la proa abiertas en ángulo para repartir la carga, o una segunda ancla en tándem sobre la cadena de la primera. Las dos requieren práctica, porque dos anclas también pueden enredarse al bornear. Decida además de antemano adónde irá si el ancla empieza a garrear de noche.
Con temporal toca hacer guardia de fondeo. Quien está de guardia sigue vestido, con el chaleco a mano, comprueba con regularidad las demoras y la alarma de fondeo, escucha si la cadena hace ruidos extraños y tiene la llave del motor a mano. Repartan la noche en guardias para que nadie tenga que aguantar solo hasta el amanecer.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta cadena debo llevar a bordo?
La suficiente para cumplir la regla práctica con margen en las sondas donde suele fondear. Para navegación costera se citan a menudo 40 a 60 metros, para travesías largas bastante más. Mandan las profundidades habituales y el peso que admite la proa.
¿Puedo fondear con cabo en vez de cadena?
Sí, con unos metros de cadena entre el ancla y el cabo. La cadena protege el cabo del roce con el fondo y ayuda a mantener la tracción tendida. Eso sí, necesitará más longitud que con cadena sola.
¿Qué tamaño tiene mi círculo de borneo?
Aproximadamente la cadena filada más la eslora, como radio alrededor del ancla. Con 30 metros de cadena y 10 metros de eslora, unos 40 metros en cualquier dirección.
¿Cómo sé que el ancla está bien clavada?
Dando atrás, la cadena queda tensa de forma uniforme y deja de dar tirones, y las enfilaciones en tierra no se mueven. Si al quitar máquina el barco avanza un poco como un muelle, el ancla ha agarrado.
¿Se puede fondear en cualquier sitio?
No. En canales de navegación, bocanas, sobre cables y tuberías y en espacios protegidos suele estar prohibido. La carta, los derroteros y los avisos locales lo indican.
¿Qué hago si otro barco fondea demasiado cerca?
Hablar pronto y con amabilidad, mejor antes de que anochezca. Por costumbre, cambia de sitio el último en llegar. Tenga defensas a mano y vigile la distancia cuando role el viento.
¿Cómo se toma bien una demora de fondeo?
Elija dos objetos fijos en tierra, a ser posible más o menos en ángulo recto entre sí, y tome demoras con el compás de marcar, siempre desde el mismo punto a bordo. Anote los valores con la hora. Como el barco bornea, las demoras oscilan un poco. Si una cambia de forma continua en un sentido sin que hayan rolado el viento o la corriente, el ancla está garreando. Dos objetos alineados, una enfilación, permiten además un control rápido sin compás.
¿Cómo se coloca bien el orinque con su boya?
El orinque va en el ojo que muchas anclas tienen para ello en la cruz, no en la caña ni en la cadena. Debe ser algo más largo que la mayor profundidad en pleamar, para que la boya no levante el ancla, pero no mucho más, para que ninguna hélice se enrede en el cabo que flota. No lo confunda con una boya de fondeo de un campo de boyas: la boyita del orinque solo marca dónde está su ancla y sirve para sacarla si se traba.
Qué tiene esto que ver con el seguro
En el fondeo sin nadie a bordo las compañías se separan bastante: unas exigen el barco permanentemente tripulado, otras lo incluyen. Quien pasa la noche o varios días fondeado debería haber leído esa línea de su condicionado antes de necesitarla.