El agua sale de la propia instalación: ¿qué pasa entonces?
Respuesta breve
No toda el agua que aparece dentro del barco viene de fuera. Cuando sale de la propia instalación, es la causa concreta la que ordena el expediente y decide qué se puede reclamar.
La mayoría de los barcos que se hunden en el amarre no se hunden por una vía de agua en el casco. Se hunden por un manguito que se sale de su grifo de fondo, por una válvula de bronce con muchos años encima que cede, por un inodoro marino que sifona o por una bomba de presión que sigue trabajando porque un tubo interior se ha partido. El agua no entra desde fuera: sale de la instalación del propio barco y llena la sentina durante días, casi siempre en ausencia del armador.
Esa distinción es la que ordena el expediente. La pieza que ha reventado suele ser un problema de desgaste o de material, y el desgaste aparece excluido con carácter general en las condiciones del ramo. El daño consecuencial, es decir, todo lo que el agua estropea por el camino, se trata de otra manera, y ahí es donde se juega el dinero de verdad: motor, cuadro eléctrico, baterías, tapicería y maderas. Merece la pena leer las dos cláusulas, la de exclusiones y la de daños derivados, antes de hablar con el perito.
Prevenir cuesta poco. Cierre los grifos de fondo al dejar el barco, revise y duplique las abrazaderas una vez al año, cambie los manguitos por antigüedad y no por aspecto, y monte una alarma de nivel de sentina que avise al móvil. En un amarre del Mediterráneo, con el barco parado de lunes a viernes y el sol castigando las gomas, esa alarma es la diferencia entre cambiar un manguito y secar el interior entero. Si alguien vigila el barco por usted, deje por escrito cada cuánto sube a bordo.
Para recordar
Desde fuera
la causa suele ser un suceso
Desde dentro
suele ser envejecimiento
No decide el nivel del agua en la sentina, decide el manguito que la dejó salir y los años que tenía.
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta con más frecuencia
¿Se paga el manguito que ha reventado?
Ese tipo de pieza entra normalmente en el capítulo de desgaste, y el desgaste suele quedar fuera en las condiciones del ramo: compruébelo en su contrato. La pregunta importante es la otra, qué ocurre con lo que el agua ha estropeado después, que es donde está la parte cara del siniestro.
¿Y si la causa ha sido una helada?
Entonces entra además la cláusula de heladas de su contrato, con sus propios requisitos de invernaje y sus límites. Las dos cosas se cruzan, así que conviene leer los dos apartados antes de presentar el parte.
¿Qué hago nada más encontrar el barco inundado?
Cortar la batería si puede hacerse con seguridad, achicar, cerrar los grifos de fondo y fotografiarlo todo antes de tocar nada, incluida la pieza rota. Avise el mismo día y guarde la pieza: el perito la pedirá.
Temas relacionados
¿Le queda alguna duda?
Sobre «El agua sale de la propia instalación: ¿qué pasa entonces?» y cualquier otra cuestión le atendemos en español, y decidimos nosotros mismos sobre su siniestro. Sin intermediarios y sin esperar a que conteste una compañía extranjera.
¿Le ha servido?