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Un velero hundido junto al pantalán, solo el palo asoma sobre el agua

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¿Por qué se hunden los barcos en el amarre?

Respuesta breve

A menudo no ocurre navegando, sino en el amarre, de noche y sin testigos, y al día siguiente solo queda un barco en el fondo y una pregunta sin respuesta: por qué se llenó de agua.

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Muchos hundimientos no se producen navegando, sino en el amarre, y a menudo sin nadie a bordo. Es el caso más difícil de reconstruir: no hay testigos, no hay maniobra que explicar y a menudo no queda un suceso visible, solo una embarcación en el fondo del pantalán. Los puntos por los que entra el agua son siempre los mismos: los grifos de fondo y sus manguitos, el prensaestopas de la bocina, los pasacascos de la corredera y la sonda, el desagüe de la bañera y la toma del inodoro. Ninguno de ellos suele fallar de golpe sin haber avisado antes.

La línea que separa un siniestro de un gasto de mantenimiento no la marca la cantidad de agua, sino el carácter del fallo. En nuestro casco, el hundimiento está cubierto desde Basis Plus cuando es consecuencia de un accidente, como una varada o un abordaje; en Basis, solo si lo causa un riesgo nombrado, como un temporal. La filtración lenta no es un siniestro: un grifo que gotea durante temporadas, un prensaestopas poroso, una abrazadera que cede poco a poco. Ahí centra su informe el perito, y por eso conviene leer con calma qué dice el contrato sobre el desgaste y sobre los daños graduales antes de firmarlo.

Lo que evita el problema cuesta poco. Abrazaderas dobles en todo manguito por debajo de la flotación, grifos de fondo accionados y engrasados cada temporada, un juego de tapones de madera atado junto a cada grifo y no guardado en un cofre, la sentina seca para poder ver el agua nueva, y una alarma de sentina con aviso al móvil si la embarcación pasa semanas sola. Y al dejar el barco, cerrar los grifos de fondo: es la única medida que corta de raíz el hundimiento en el amarre. Si aun así ocurre, fotografíe la pieza que falló antes de sustituirla y guárdela, porque después ya nadie podrá demostrar qué pasó.

Entrada de agua repentina por un suceso frente a una fuga que se forma poco a poco.

Cómo tapar una vía de agua en el barco: los minutos decisivos

Cuando entra agua, el orden importa. Ponga en marcha todas las bombas, reparta tareas claras a la tripulación y busque el origen mientras todavía se puede ver. Cierre todos los grifos de fondo a su alcance, porque eso detiene de golpe buena parte de las vías de agua. Si el nivel sigue subiendo, avise pronto por VHF: una llamada de urgencia que al final no hacía falta es mucho mejor que un mayday tardío.

Una vez localizado el origen, tápelo con lo que tenga a mano: un tapón de madera blanda clavado en un pasacascos o un manguito roto, trapos y un cojín apretados contra una grieta y sujetos, masilla epoxi que fragua bajo el agua para agujeros pequeños. Para un daño en el casco desde fuera, un pallete de colisión o una lona pasada por fuera aprovecha la presión del agua para sellar. Reduzca la velocidad y, en un velero, cambie de amura si así la vía queda fuera del agua.

Localizar la vía de agua: agua dulce o salada

La prueba más rápida es probar el agua. El agua dulce suele venir de los depósitos, las tuberías, el calentador o la lluvia; la salada, de debajo de la flotación o de la cubierta. Después siga el agua hacia arriba: seque la sentina por tramos, use papel de cocina para ver dónde aparece agua nueva y compruebe si la vía se produce en reposo, con el motor en marcha o navegando escorado a vela.

Las vías que aparecen con el motor en marcha suelen venir del prensaestopas, de la bomba de agua salada o del circuito de refrigeración. Las que aparecen navegando a vela pueden apuntar a los pernos de la quilla, a los cadenotes o a la unión casco cubierta. Anote lo que encuentre y hágale fotos, porque una vía que aparece y desaparece es mucho más fácil de localizar para el varadero o el perito con ese registro.

Grifos de fondo: materiales, revisión y sustitución

Los grifos de fondo se fabrican en bronce, en latón resistente a la descincificación o en plástico reforzado. El latón corriente no sirve por debajo de la flotación, porque en el agua de mar pierde el cinc, se vuelve rosado y quebradizo sin apenas avisar. Compruebe el material de cada grifo y pasacascos, y cambie los que sean del metal equivocado. Mire también el movimiento de la palanca, la contraplaca, el casco alrededor y los manguitos conectados.

No hay una edad fija a la que haya que cambiar un grifo de fondo; decide su estado. Hágalos revisar cada vez que el barco esté en seco, accione cada uno con regularidad para que no se agarrote y cambie los que estén duros, rezumen o sean de material dudoso. Un perito puede golpear la pieza y mirarla por dentro y por fuera, algo más fiable que un vistazo desde la sentina.

Bomba de achique: caudal real, automático y alarma de sentina

El caudal que figura en una bomba de achique suele medirse sin altura de descarga y con la tensión completa. Instalada en el barco, con un manguito que sube hasta la salida y una batería que ya no está llena, achica bastante menos. Monte al menos una bomba eléctrica automática con un interruptor de nivel fiable y una bomba manual que se pueda accionar desde la bañera, y pruebe ambas en cada visita.

Los interruptores de nivel se atascan, se llenan de suciedad o fallan, por eso una alarma de sentina independiente, a ser posible con aviso al móvil, es lo más útil que se puede añadir a un barco que pasa tiempo solo. Revise también la salida: una bomba que descarga por un pasacascos cerca de la flotación puede sifonar agua hacia dentro cuando el barco escora o va hundido, si no hay un cuello de cisne con venteo o una válvula antirretorno.

Para recordar

Un suceso

es repentino y se puede fechar

Una filtración

lleva temporadas ahí

El agua es la misma. Lo que cambia el resultado es si el fallo se puede fechar o no.

Preguntas frecuentes

Lo que se pregunta con más frecuencia

¿Se hunden más barcos en la mar o en el puerto?

A menudo en el puerto. Muchos hundimientos se producen amarrados, de noche y sin nadie a bordo, que es también la situación en la que el agua entra durante horas sin que nadie lo advierta.

¿Qué revisa el perito después de un hundimiento?

Busca la pieza que falló y su estado: si el manguito estaba endurecido, si la abrazadera estaba corroída, si el grifo llevaba temporadas sin moverse. De esa lectura depende que el fallo se considere repentino o progresivo.

¿Sirve de algo cerrar los grifos de fondo?

Es la medida más eficaz que existe para una embarcación que queda sola en el amarre. Cierra la vía por la que entra el agua en buena parte de los casos y no cuesta nada más que el hábito de hacerlo.

¿Qué debo mirar en el contrato?

Cómo define el daño súbito y accidental, qué dice sobre el desgaste y la filtración gradual, y si exige alguna medida de mantenimiento o de vigilancia cuando la embarcación queda desatendida.

¿Qué llevar a bordo para tapar una vía de agua?

Tapones de madera blanda atados junto a cada grifo de fondo, masilla epoxi que fragua bajo el agua, cinta autovulcanizante, abrazaderas y manguito de repuesto, trapos y un pallete de colisión o una lona para daños en el casco.

¿Cada cuánto se cambian los grifos de fondo?

No hay un plazo fijo. Hágalos revisar cada vez que el barco esté en seco y cámbielos si están duros, rezuman o son de un material inadecuado como el latón corriente.

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