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Revista / Barco y temporada

Bayliner Capri 2052, revisión del seguro: lo que debe decir la póliza

Primera parte de la serie. No hemos navegado con la Bayliner Capri 2052; revisamos lo que la póliza de esta lancha debe recoger bien.

11 de octubre de 20266 min de lecturaNAMMERT Assekuradeur GmbH

Con este artículo empieza una serie de cuatro partes sobre una sola embarcación, la Bayliner Capri 2052, una lancha a motor que normalmente se mueve sobre remolque. La idea viene de las pruebas de barcos que las revistas náuticas publican en varias entregas. Hay una diferencia que conviene decir desde el principio: no hemos navegado ni un metro con esta embarcación. Esto no es una prueba de navegación. No decimos nada sobre su comportamiento, su construcción o su calidad, porque no lo sabemos. Es una revisión del seguro: miramos los papeles, la solicitud, las condiciones particulares y las preguntas que aparecen tras un siniestro. El modelo figura entre las embarcaciones que gestiona NAMMERT, y por eso abre la serie.

Lo primero que hay que revisar es el nombre. La documentación de este modelo nos llega con varias grafías: Capri LS 2052, 2052 Capri Cuddy, Capri 2052 LS, Capri 2052 CK, 2052 LS o simplemente 2052. No es un detalle estético. La póliza describe una embarcación concreta, y tras un siniestro alguien comparará lo que dice el contrato con lo que hay amarrado en el pantalán. Copie la denominación tal como aparece en el contrato de compraventa o en la documentación de la Capitanía Marítima, y añada el número de identificación del casco. Ese número es lo que distingue dos barcos con el mismo nombre, por ejemplo cuando aparece una lancha robada meses después.

El segundo punto es el motor. Una lancha de esta clase puede llevar un motor intraborda con cola Z o un fueraborda en el espejo de popa, y muchas condiciones de casco tratan ambos casos de forma distinta. El motor fijo suele formar parte de la embarcación y de su suma asegurada. El fueraborda, en cambio, a menudo es un objeto aparte que debe figurar en la póliza con su propio valor; si falta, puede quedar sin seguro. Muchas condiciones añaden una obligación de seguridad, como un perno antirrobo o guardarlo en un local cerrado, y sin ella no hay indemnización. Indique marca, potencia y número de serie completos, y lea esa cláusula antes de la primera salida.

El tercer punto es quién puede llevar el timón. Las condiciones de responsabilidad civil suelen exigir que el patrón esté autorizado por el propietario y que tenga la titulación que exige la administración. En España, qué titulación hace falta depende de la eslora y la potencia, y si la embarcación está matriculada aquí figura en la lista séptima. Las condiciones de casco suelen incluir una exclusión para los daños causados por alguien sin la titulación obligatoria para ese barco o esa zona. Si presta la lancha a un amigo, compruebe antes qué titulación tiene, porque las obligaciones tras un siniestro suelen aplicarse también a él. Recuerde además que en España existe un seguro obligatorio de responsabilidad civil para las embarcaciones de recreo a motor.

El cuarto punto es la zona de navegación. Con una lancha sobre remolque es fácil declarar solo el embalse o la costa de casa, y luego el verano se pasa en Baleares o se cruza a otro país. Las pólizas de casco suelen trabajar con zonas definidas, desde aguas interiores hasta mares costeros como el Mediterráneo, o todo el mundo. Una embarcación asegurada solo para aguas interiores está fuera del contrato en la costa. Para Canarias conviene mirar con especial cuidado, porque el Atlántico abierto puede quedar fuera de una zona pensada para el Mediterráneo. Algunas condiciones permiten una ampliación corta de unas semanas al año, otras solo admiten salir de la zona si se pactó antes por escrito. La cuarta parte de esta serie vuelve sobre el remolque y los viajes.

El quinto punto es el nivel de cobertura de casco. La cobertura básica suele limitarse a riesgos nombrados como temporal, rayo, incendio, explosión y robo de la embarcación entera. La varada accidental, la colisión, el hundimiento como consecuencia de un accidente, el vandalismo y el robo de piezas suelen aparecer solo en los niveles más amplios. Para una lancha que pasa sus días en embalses poco profundos y en rampas, esa diferencia pesa más que cualquier otra línea de la póliza. También el valor asegurado depende de la cobertura elegida: un valor de mercado calculado tras el siniestro o un valor convenido al firmar. Cómo fijar ese valor es el tema de la segunda parte; los daños típicos y lo que dicen las condiciones, de la tercera.

Para repasar

Copiar la denominación del modelo del contrato de compraventa o de la matrícula y compararla con la póliza Indicar el número de identificación del casco en la solicitud y guardar una foto Declarar el motor con marca, potencia y número de serie; el fueraborda por separado con su valor Comprobar que todo el que lleve la lancha tenga la titulación exigida en esas aguas Revisar la zona de navegación antes de viajar con el remolque a otra costa o a Baleares Elegir el nivel de cobertura según se quiera incluir varada, colisión, robo de piezas y vandalismo

Preguntas frecuentes

¿Es una prueba de navegación de la Bayliner Capri 2052?

No. No hemos navegado con la embarcación y no opinamos sobre su comportamiento, construcción o calidad. La serie solo revisa lo que la póliza de esta lancha debe recoger y dónde suelen poner sus límites las condiciones.

En la matrícula pone 2052 y en el contrato Capri 2052 LS. ¿Es un problema?

No, si el número de casco y los datos del motor coinciden. Use la denominación completa en la póliza y añada el número de casco, que distingue la embarcación de cualquier otra con el mismo nombre.

¿El fueraborda entra automáticamente en el seguro de casco?

No siempre. Muchas condiciones solo incluyen el fueraborda que figura en la póliza con su propio valor, y algunas exigen además un perno antirrobo. Lea esa cláusula antes de la primera salida.

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