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Revista / Barco y temporada

Sea-Doo RXP-XRS 300, revisión del seguro: cómo fijar el valor de la moto de agua

El valor que figura en el contrato decide lo que se cobra tras una pérdida total. La segunda parte de esta revisión del seguro de la Sea-Doo RXP-XRS 300 explica valor convenido, valor real, accesorios y remolque.

11 de octubre de 20267 min de lecturaNAMMERT Assekuradeur GmbH

La primera parte de esta revisión del seguro repasó lo que debe decir la póliza sobre la Sea-Doo RXP-XRS 300. Esta segunda parte trata la cifra que más pesa en ella: el valor asegurado. Siguen valiendo las reglas de la serie. Nadie aquí ha pilotado la moto, no se valora el modelo y no se da ningún precio de mercado ni ninguna suma. Lo que sigue es cómo suele fijarse el valor de una moto de agua en un seguro de casco y en qué debe fijarse el propietario. La serie se fabricó entre 2012 y 2023, así que cada una de estas motos tiene ya varios años, y es justo entonces cuando la forma de definir el valor marca la mayor diferencia.

Las condiciones más reducidas aseguran el valor real: la cantidad necesaria el día del siniestro para reponer la moto por otra de la misma clase y calidad, menos una deducción por edad, desgaste y uso. La suma asegurada es entonces solo el límite máximo. Muchas de esas pólizas añaden una tabla de depreciación por antigüedad, por ejemplo sin deducción los primeros años y con porcentajes crecientes a partir de los tres, cinco y diez años. Para una moto de agua de esta serie eso significa que la tabla se aplicará casi siempre, por cuidada que esté. Si su póliza funciona con valor real, busque la tabla en las condiciones y vea dónde está hoy su moto.

Las condiciones más amplias usan un valor convenido. La suma que figura en la póliza se acepta por ambas partes como valor asegurado, de modo que la cifra queda fijada al contratar y no se discute después del siniestro. Conviene mirar tres puntos más. Primero, cómo se pagan los daños parciales: unas pólizas pagan la reparación sin deducción por edad, otras aplican también una tabla. Segundo, si la aseguradora puede alegar infraseguro, que reduce el pago en proporción cuando la suma es baja. Tercero, si las condiciones ponen requisitos a la pérdida total de embarcaciones antiguas, como probar que se ha repuesto la moto. Para una unidad de los primeros años de la serie, el tercer punto merece una lectura atenta.

Lo que entra en el valor se define al comienzo de las condiciones de casco. Lo habitual es que la moto esté asegurada con todo lo instalado de forma fija, su maquinaria y equipo técnico y sus accesorios. Otros elementos suelen necesitar una anotación y una suma propias: el remolque, un pantalán flotante para motos de agua y el equipo de deportes náuticos. Los efectos personales pueden quedar excluidos o cubiertos solo hasta un límite pequeño. Para el propietario eso supone al menos tres líneas separadas en la póliza: la moto, el remolque y el pantalán, cada una con su importe. Si falta una, normalmente no está asegurada, valga lo que valga.

El remolque merece una segunda mirada, porque en una moto de agua se usa casi cada vez que sale y a menudo suma más kilómetros por carretera que horas el motor. En el seguro de casco normalmente solo cuenta si tiene su propia suma asegurada. Revise también la franquicia: las cláusulas para motos de agua la aplican con frecuencia en todos los siniestros, incluidos la pérdida total y el robo, y pueden excluir las rebajas que otras embarcaciones obtienen tras años sin siniestros. Al fijar el valor, tenga en cuenta esa franquicia desde el principio. Cómo debe protegerse el remolque contra el robo y qué pasa con su responsabilidad civil se trata en la cuarta parte de esta serie.

Quedan las modificaciones y la evolución del valor. Quien mejora el motor, la admisión o la electrónica cambia el valor total, y muchas pólizas vinculan la suma asegurada al valor después de las modificaciones, con la posibilidad de aumentarla presentando facturas o una peritación. Algunas condiciones solo cubren el aumento de valor de una modificación si se comunicó y se acreditó. Las mejoras que aumentan la potencia pueden ser además una agravación del riesgo que hay que declarar. En la práctica: guardar facturas, comunicar la obra, ajustar la suma. Si la suma es baja, falta dinero tras una pérdida total, y como también fija la prima, compararla una vez al año con la moto compensa el rato que lleva.

Para repasar

Mirar en la póliza si se aplica valor real o valor convenido Tener a mano el contrato de compraventa y la factura como prueba del valor Declarar el remolque y el pantalán flotante con su propia suma asegurada Guardar las facturas de cada accesorio y de cada modificación Comunicar los cambios en motor, admisión o electrónica antes de la siguiente salida En una moto de los primeros años, leer las reglas de pérdida total para embarcaciones antiguas Una vez al año, comprobar si la suma asegurada sigue correspondiendo a la moto

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre valor real y valor convenido?

Con el valor real, la cantidad se calcula después del siniestro: lo que cuesta una moto equivalente, menos edad y desgaste, a menudo con una tabla de depreciación. Con el valor convenido, la suma anotada al contratar se acepta como valor asegurado.

¿Está incluido el remolque en el valor de la moto de agua?

Normalmente no. La mayoría de las condiciones de casco solo aseguran el remolque si figura con su propia suma asegurada. Lo mismo suele valer para un pantalán flotante y otro equipo náutico, así que revise cada elemento en la póliza.

¿Tengo que comunicar una modificación?

Sí. Una modificación cambia el valor total del que depende la suma asegurada, algunas pólizas solo cubren el valor añadido si se comunicó y se acreditó, y una mejora de potencia puede ser una agravación del riesgo que hay que declarar.

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